Día Mundial Sin Tabaco


Aparte de los prejuicios que trae para la salud física, el tabaco trae problemas económicos y de convivencia. En la práctica diaria del consultorio se constatan problemas de ansiedad, agresividad e insomnio por el uso del tabaco, generando y acompañando enfermedades mentales profundas y estados neuróticos.

Con respecto a la sexualidad, con el transcurso del tiempo, genera problemas de impotencia orgánica que se detecta a temprana edad por compromisos de los capilares arteriales del plexo pudendo y también de la irrigación y vascularización peneana, a veces irreversibles. Con las consultas por problemas sexuales, con los casos clínicos ya instalados, queda muy poco margen para revertir la situación y ante la propuesta de suspender el uso del tabaco, genera en las personas una situación de negación y de resistencia, ya que existe fundamentalmente una dependencia psicológica de suma importancia y también física por la cantidad de sustancia adictivas que tiene el tabaco principalmente la nicotina.

Adjunto este informe de la Fundación Cardiológica Argentina, para tomar conciencia.

31 de Mayo Día Mundial sin Tabaco

Más y mejor vida sin tabaco

En esta nueva edición del Día Mundial sin Tabaco, se llama a los países a aumentar los impuestos al tabaco para reducir su consumo y así salvar vidas. Esta iniciativa, promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se sustenta en diversas investigaciones que han demostrado que el aumento de los impuestos resulta eficaz para reducir el consumo en la población de menores ingresos impidiendo así que los jóvenes empiecen a fumar.

El consumo de tabaco es la principal causa prevenible de muerte en el mundo, y actualmente mata a uno de cada 10 adultos en todo el mundo. En Argentina, según fuentes del Programa Nacional de Control del Tabaco, el 33,5% de la población adulta fuma, y el 30% empieza esta práctica antes de los 11 años de edad. En este sentido, el tabaco no solo causa más de 100 muertes por día (40.000 por año, de las cuales 6.000 corresponden al consumo pasivo) sino que también empeora la calidad de vida de las personas fumadoras a causa de las enfermedades y las discapacidades crónicas que provoca.

Las estadísticas muestran que más de nueve millones de argentinos fuman regularmente, pero 7 de cada 10 de ellos han expresado su deseo de dejar de fumar. En nuestro país, un tercio de la población adulta fuma y más del 70% de los niños se encuentran expuestos al humo del tabaco en su propia casa, lo que les causa afecciones respiratorias, enfermedades del oído medio, ataques de asma, síndrome de muerte súbita del recién nacido, mayor ausentismo escolar y menor rendimiento intelectual.

Este año además, reviste especial importancia ya que coincide con el 50° aniversario del primer informe sobre Tabaquismo y Salud realizado por el Cirujano General Dr. Luther Terry en los Estados Unidos, donde se vinculó el tabaquismo con enfermedades, principalmente el cáncer de pulmón y las afecciones cardiovasculares.

A pesar de que en la actualidad las personas fuman menos cigarrillos que hace 50 años, tienen un riesgo más alto de cáncer de pulmón. Por lo menos 70 de las sustancias químicas que contiene el humo del cigarrillo (se estiman 7000) son carcinógenos conocidos. Los niveles de algunas de esas sustancias químicas han aumentado por la modificación de los procesos de fabricación, y la evidencia parece indicar que los filtros ventilados pueden contribuir a riesgos más altos de cáncer de pulmón.

En las mujeres, los riesgos de enfermedad debido al tabaquismo han aumentado drásticamente durante los últimos 50 años y en la actualidad son iguales a los de los hombres para el cáncer de pulmón, la EPOC y las enfermedades cardiovasculares. La cantidad de mujeres que mueren de EPOC excede en la actualidad a la de los hombres. Es más, las mujeres son más propensas a la EPOC grave a menor edad.

Las estrategias y los programas de control del tabaquismo, de eficacia comprobada, ayudarán a lograr una sociedad libre de enfermedades y muertes relacionadas con el tabaquismo. Estas intervenciones siguen sin aplicarse adecuadamente. Entre ellas: prevenir que las personas empiecen a fumar y promover que dejen de fumar a través de campañas de gran impacto en los medios de comunicación, aplicar impuestos al tabaco lo suficientemente elevados para disuadir a que los jóvenes fumen o dejen de hacerlo, facilitar el acceso a tratamientos de cesación del tabaquismo y promover en los entornos médicos políticas antitabaco y programas integrales de control del tabaco estatales.

En este sentido, sería de capital importancia que la Argentina ratifique el convenio Macro de políticas anti-tabaco a fin de aplicar medidas de probada eficacia en el control de su consumo. Si bien en nuestro país existen numerosas leyes en diferentes provincias y una campaña – llevada adelante por el Gobierno Nacional- contra el tabaco y su respectiva publicidad, las mismas no alcanzan la efectividad requerida, así como tampoco tienen cobertura los sustitutos de nicotina como parches, caramelos, spray nasal o chicles, ni las drogas de cesación como el Bupropion y la Vareniclina. Sin duda será un gran avance lograr estos objetivos para la salud pública del país.

Asesoró: Dr. Mario Racki Médico Cardiólogo Fundación Cardiológica Argentina

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