350 millones de personas sufren de DEPRESIÓN

Por lo general los pacientes con depresión son subdiagnosticados, ya que se mimetiza con otros síntomas orgánicos y lo que es peor y frustrante para mi, es que son mal tratados, incluso por los especialistas en el tema. Por ejemplo, no es bueno someter a un depresivo a una internación, como tampoco esperar a que los fármacos solucionen todo y mucho menos pedirle al paciente que ponga voluntad cuando precisamente la Depresión es la enfermedad que afecta a la voluntad.

Con respecto a la bipolaridad, lamentablemente en el ambiente psiquiátrico hay uso y abuso de este diagnostico, generando estigmatizaciones resultando dañino. Dicen "Es un bipolar" pero generalmente son personas con perfiles de personalidades, sobre todo anancásticas u obsesivas.

La Bipolaridad en psiquiatría es la excepción y no la regla.

EN EL MUNDO HAY 350 MILLONES DE PERSONAS CON ESTA CONDICIÓN

Estigma social y subdiagnóstico, los principales obstáculos para atender a la depresión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afi rmó que será uno de los problemas de salud más frecuentes en el año 2020.

Confundir la depresión con la tristeza, el estigma social que persiste alrededor de las enfermedades mentales y la creencia errónea de que la persona deprimida tiene que “poner voluntad” para salir adelante son factores que complican el diagnóstico y el tratamiento de la depresión, según afirman los especialistas. Aunque los signos para identificar un cuadro de depresión están bien definidos y son claros, se estima que sólo una de cada cuatro personas afectadas recibe el tratamiento adecuado. Esta situación preocupa y fue abordada en una mesa redonda para especialistas organizada días atrás por el laboratorio Teva, adonde se debatieron estrategias terapéuticas en torno a la depresión y al trastorno bipolar. “Lo primero que hay que tener en claro es que la depresión es una enfermedad. Muchas enfermedades psiquiátricas, sobre todo esta que es más prevalente, tienen un estigma que no presentan otras patologías crónicas, loque complica el diagnóstico. Esto hace que un porcentaje considerable de pacientes niegue su condición y sostenga que solo está triste o que ‘poniendo voluntad’ alcanza para superarla, cuando en realidad necesita tratamiento médico integral”, señaló Daniel Mosca, médico psiquiatra del Hospital Alvear y del Servicio de Atención Médica de Emergencias de la Ciudad de Buenos Aires, SAME. La depresión es una enfermedad psiquiátrica caracterizada por tristeza persistente, sentimiento de pesimismo, culpa, irritabilidad, falta de interés o de placer por las actividades que se realizan, fatiga o disminución de la energía, trastornos de la alimentación o en el peso, moverse o hablar más lentamente, dificultad para relajarse o conciliar el sueño, o dormir demasiado, tener una pobre imagen de sí mismo, dificultad para tomar decisiones, concentrarse y recordar, dolores generales y problemas digestivos sin causa aparente y, en casos más graves, la aparición de ideas suicidas. Sin lugar a dudas, la depresión es multicausal: influyen antecedentes familiares o personales de depresión, cambios importantes, traumas o estrés, ciertas enfermedades o medicaciones, tener baja autoestima, ser pesimista, exposición continua a violencia, negligencia, abuso, pobreza, factores químicos del cerebro y la carga genética. En la misma línea, el psiquiatra hizo hincapié en la importancia de diferenciar la depresión de la tristeza normal. “Todas las personas experimentan tristeza en determinados contextos, frente a duelos o pérdidas, son etapas normales, que empiezan y terminan, estos no son cuadros de depresión. Sí es necesario estar atento a que no desencadenen o devengan en una depresión, algo que es posible, pero afortunadamente no es lo más probable”. EL TRATAMIENTO El tratamiento de la depresión, cuando es leve, puede consistir en la indicación de psicoterapia, cambios en el estilo de vida, gimnasia, actividades aeróbicas, dormir lo suficiente, llevar una dieta saludable y evitar el alcohol. Por el contrario, cualquier depresión moderada o grave debe estar adecuadamente medicada y contar con seguimiento médico. “Años atrás, los psiquiatras nos conformábamos con que los pacientes mejoraran. Ahora, además, buscamos que no tengan ningún síntoma y que recuperen su funcionalidad y bienestar; que en algún momento vuelvan a ser quienes eran antes de la depresión”, indicó Mosca. En este aspecto, puede transformarse en vital el soporte que representan los cuidadores, que suelen ser familiares y seres queridos que acompañan y asumen un papel protagónico en el manejo de las cuestiones vinculadas a la atención especial que requiere la persona. En ocasiones, será haciendo un seguimiento de la administración de medicación, acompañando a turnos médicos o a la realización de estudios, o bien con actividades que contribuyan a mejorar el bienestar del paciente. “Son fundamentales la psicoeducación y el sostén familiar del paciente, porque cuanto más tempranamente se implemente el diagnóstico y se ponga en práctica una estrategia terapéutica, más rápido se ayuda a la persona y a todo su entorno”, remarcó Mosca. CONSULTA Y FALTA DE DIAGNÓSTICO El 20 por ciento de la población sana padece algún tipo de depresión pero lo desconoce y no consulta a un especialista, aseguró por su parte el doctor Alejandro Gordillo, del departamento de Salud Mental del Hospital de Clínicas. “Se estima que en el mundo hay 350 millones de personas que sufren algún grado de depresión y que el 20 por ciento de la población sana padece algún tipo”, afirmó en un comunicado. En 2018, la Organización Mundial de la Salud informó que para 2020 la depresión será uno de los tres problemas de salud más frecuentes. Sin embargo, “existe un porcentaje de la población que la sufre pero desconoce su situación” y, como consecuencia, se va acentuando el cuadro: desmejoramiento de sus funciones afectivas y laborales o afecciones asociadas al cuadro de depresión ansiosa. “Los pacientes terminan asistiendo a una consulta en una segunda o tercera instancia, cuando empiezan a surgir patologías o se acentúan”, señaló.

LA DEPRESIÓN ‘BIPOLAR’

Dentro de los cuadros de depresión, existe también lo que se conoce como depresión bipolar, que se encuentra dentro de un trastorno bipolar. El trastorno bipolar se caracteriza por períodos en donde el paciente va a estar deprimido y por otros en donde va a estar maníaco o hipomaníaco, esto es tener difi cultad para dormir o dormir pocas horas por la noche y al día siguiente no sentir cansancio. Otra de las particularidades es que son personas que hacen gastos excesivos, tienen una excesiva sexualidad y presentan megalomanía (creerse en todo momento que son grandiosos). Además, como signo particular, estos pacientes suelen tener decenas de planes la mayoría de ellos fantásticos e irrealizables y, por otro lado, una velocidad para hablar y transmitir ideas que hace que en muchas ocasiones terminen perdiendo la línea de conversación. “En casos de trastorno bipolar, cuando el paciente está en episodios depresivos, hay que hacer un diagnóstico diferencial, los psiquiatras debemos estar atentos, porque son parecidos a los de la depresión habitual, o ‘unipolar’, donde el paciente sólo va a estar deprimido. En cambio, en el trastorno bipolar se está frente a un paciente que, además de depresiones, va a sufrir estos episodios en los que se siente fantástico, entonces suele negarse a ser tratado”, concluyó el doctor Mosca.

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